Los cinco volúmenes de la Historia de Heródoto, en traducción elegante de Carlos Schrader para la Biblioteca Clásica Gredos, te convirtieron en turista y en corresponsal de guerra ¡sin tener que salir de casa! Babilonia, Egipto, India, Arabia, Libia… los confines del mundo, regiones depositarias de incontables misterios que fascinaron tanto a nuestros antepasados en la Antigüedad como a los ciudadanos de hoy. Con un interés cercano al de la antropología y la etnografía modernas, Heródoto (hacia 425 – 490 a.C.), considerado «el padre de la historia» y reconocido como un viajero ilustrado avant la lettre, recorrió los territorios cuya historia pretendía narrar. En sus viajes recopiló noticias, anécdotas y costumbres sobre la situación presente y los acontecimientos pasados de esas zonas ignotas. El historiador es aquel que sabe porque ha visto, por su condición de testigo que le autoriza a relatar y por su capacidad personal para narrar sucesos y hazañas memorables. Las palabras no engañan: guardan en su constitución el secreto de su significado y se convierten en literatura cuando se sienten tocadas por la mano de un genio como Heródoto. A día de hoy, pese a los grandes avances en las comunicaciones y las facilidades para el desplazamiento, las regiones y las gentes que Heródoto visitó y describió continúan resultando todavía atractivas, aunque no menos lejanas y ajenas, plasmaciones de otras maneras de vivir y de pensar, necesarias y peligrosas al tiempo. Estos días de opulencia y zozobra universales son, por ello, un buen momento para retomar la monumental y novelesca Historia de Heródoto, una suma majestuosa de costumbres y gestas, una incitación al viaje y una fuente inagotable de aprendizaje; y nos ayudan a reflexionar sobre la mirada fascinada que Occidente posa sobre otros mundos y otras voces. «Ésta es la exposición del resultado de las investigaciones de Heródoto de Halicarnaso para evitar que, con el tiempo, los hechos humanos queden en el olvido y que las notables y singulares empresas realizadas, respectivamente, por griegos y bárbaros (y, en especial, el motivo de su mutuo enfrentamiento) queden sin realce». Así comienza la Historia de Heródoto, un hito en la configuración de la historia clásica y, ¿por qué no?, en la gran tradición anglosajona de la literatura de viajes y del periodismo tal y como los entendemos hoy. ¿Así se leerá, dentro de veinticinco siglos, la caza y captura del cuerpo de Osama Bin Laden, convertido en una falla valenciana o un monigote de pira sanjuanera?